Allá por el siglo XVII en un pequeño pueblecito de Navarra en el valle de Baztán (Zugarramurdi) la familia Barrenetxe tuvo sus orígenes como panaderos, cereros y confiteros. Los cereros, tradición artesanal ya perdida, utilizaban la cera de la miel para la fabricación de velas y con el resto (la miel pura) se empezaron a elaborar dulces de la época, panes dulces, tortas, etc. Estos comienzos tuvieron lugar en el caserío ETXENIKEA, donde aún hoy existen escritos en una de las paredes de la gambara del pequeño obrador, las últimas tandas de velas que se realizaron allí. Llegaron a tener mucha importancia en la zona, pues se trasladaban hasta San Juán de Luz (Iparralde), Lesaca y San Sebastián, donde eran proveedores de la Familia Real.

BARRENETXE es una de las más prestigiosas pastelerías de Gipuzkoa. Su tradición giró geográficamente por diversas regiones, desde Zugarramurdi, pasando por Eibar, hasta al fin establecerse en San Sebastián definitivamente el 22 de junio de 1985.

BARRENETXE está constituida por 5 tiendas (una de ellas, la principal, consta de 2 obradores y una cocina donde se elaboran todos los productos para todas las demás tiendas). Todas están repartidas por las diferentes zonas de San Sebastián, siendo ya un hecho la apertura próxima de otra tienda más. En ellas, los productos que se venden (entre ellos 35 tipos diferentes de pan), están elaborados artesanalmente con las mejores materias primas y, naturalmente, con masa recién amasada y horneada cada día. También se sirven todo tipo de cafés, acompañados de lo que uno guste, y se venden comidas para llevar, preparadas cada día por un cocinero profesional especialmente contratado para ello. Se puede degustar, entre otros platos, bacalao al pil-pil, berenjenas rellenas, ossobuco de ciervo con salsa de chocolate, caracoles con salsa de tomate etc, hasta productos de delicatessen como foie, salmón, ibéricos, etc.